La Bendición del Desierto
Él es quien te alimentó con maná en el desierto, maná que tus antepasados no conocieron. Lo hizo para humillarte y ponerte a prueba, y al final prosperarte. Deuteronomio 8:16
Dios es nuestro Padre y nos conoce. Nos guía hacia tierra de bendición pero nos habla claro: "en el camino tendremos aflicciones, pero yo he pasado por allí y he vencido." El desierto, ese tiempo nada agradable, producirá en nosotros grandes cambios. Necesitamos estar más tiempo a solas con Dios. En el desierto sabremos que en el reino de Dios lo importante no es lo que comamos o bebamos, sino vivir con justicia y buscar la paz y la felicidad que trae el Espíritu Santo. Reconoceremos, en el desierto, que querer complacer los malos deseos; dejarnos atraer por lo malo que vemos y sentirnos orgullosos de lo que tenemos, es temporal, igual sabremos que los placeres del mundo,en nada nos ayudan.
En el desierto aprendemos a depender de Dios, a ser valientes, a ver como Dios actúa y a oír la voz de Dios.
El desierto no es para siempre, pero gracias a esos momentos, tú relación con Dios es mejor!!! Excelente día ☕
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